LA LÁMPARA
Este símbolo se originó con Santa Catalina de Siena durante la muerte negra,
peste que abatió a Siena en el año 1200 y de allí se extendió a Europa. Ella, en las
noches salía a cuidar a los pacientes portando una lámpara.
A través de la historia se continuó usándola para alumbrar en las noches a los
pacientes en los hospitales, conventos, asilos y en las instituciones de salud.
En la modernidad Florence Nightingale, quién dio las bases a la enfermería
como profesión, la utilizaba para hacer las rondas de enfermería, al cuidar a los heridos durante
la guerra de Crimen y poder así, observar a los pacientes, identificar sus necesidades, problemas y
los del medio ambiente.
A ella se le identifica como la dama de la lámpara; desde
entonces se asoció cuidar con la lámpara como símbolo de luz, claridad,
conocimiento, de perspectiva del futuro y esperanza.