Presentación
En junio de 2022, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición finaliza su mandato. Inmediatamente y de manera sinérgica se constituye la red de aliados de la comisión. Cientos de entidades de diferente naturaleza (colectivos, ONGs, entes internacionales, fundaciones, lideres/as, personas naturales, grupos de investigación, universidades, entre otras) respondemos al llamado de sostener el legado de la Comisión y de seguir generando espacios de diálogo y reflexión que conlleven a la transformación cultural territorial. En 2024 la red ha estado activa ofreciendo insumos a las administraciones territoriales sobre cómo implementar las recomendaciones de la Comisión de la Verdad. Adicionalmente, el 13 de febrero se abrió la exposición "Hay Futuro si Hay Verdad. De la Colombia Herida a la Colombia Posible~ en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación en la ciudad de Bogotá. Una exposición basada en el informe final de la Comisión. Institucionalmente, la bitácora de experiencias "Jóvenes legatarios por la Verdad~ generada por Fundación para la Reconciliación ha permitido iniciar 2024 en diálogo con egresados/as Upetecistas que participaron en PaZalo Joven y sobrevivientes Boyacenses que siguen activos desde sus profesiones aportando a la construcción de paz.
El tomo de Hallazgos y Recomendaciones de la Comisión, resalta que la guerra vivida en Colombia desde 1960 -fue una disputa por el poder político, la democracia, el modelo de Estado, la tenencia de la tierra, el control de territorio y las rentas" (Comisión de la Verdad, 2022, p. 88). Igualmente, el informe señala que la guerra afectó la relación de las comunidades y pueblos étnicos con el territorio y la naturaleza con todas las implicaciones que esto tiene desde una perspectiva cultural. La muerte violenta de líderes espirituales de las comunidades indígenas, el despojo de las tierras a las comunidades campesinas, y el desplazamiento forzado de comunidades afrodescendientes, entre otros hechos, han puesto en riesgo la sobrevivencia, la capacidad organizativa, la preservación y fortalecimiento de la identidad de estas comunidades. En este sentido, es importante asumir la responsabilidad institucional frente a la estigmatización de comunidades minorizadas.
De acuerdo con la Comisión de la Verdad, el sistema educativo "ha contribuido a arraigar el imaginario colectivo de una nación blanca, castellana y católica; nociones de clase en las que no logra constituirse la gran riqueza de la nación ni la visión de país que define la constitución [ ... ]" ( Comisión de la Verdad, 2022, p. 576). Por lo tanto, la transformación cultural es un aspecto esencial para lograr una cultura para vivir en paz. El llamado de la Comisión al Ministerio de Educación, las secretarias de Educación y las instituciones educativas en general es a "generar estrategias pertinentes y efectivas para la formación de sujetos capaces de vivir en paz con énfasis en elementos de ciudadanía, reconciliación, habilidades socioemocionales y educación de derechos humanos que incluya enfoques interculturales, de género y de derechos de las mujeres~ (Comisión de la Verdad, 2022, p. 723).
Por esta razón, la agenda •Hablemos de Paz" es un espacio con 4 encuentros a través de los cuales, una vez al mes (entre febrero y mayo), tendremos la oportunidad de revisar nuestras creencias, prejuicios y prácticas cotidianas para explorar acciones colectivas que promuevan la transformación personal y cultural de nuestro territorio. El taller (febrero 29), el diálogo (marzo 21), la lectura ritual (abril 25) y la lectura dramática (mayo 23) son oportunidades para seguirnos escuchando y adquirir herramientas
para la construcción de paz.
La promesa de un futuro en paz, está cimentada en la posibilidad de un presente en donde la escucha y el reconocimiento del/a otro/a con sus particularidades puedan encontrar un lugar en nuestras interacciones diarias.